Pues cuando yo cierro los ojos, te veo a tí. Te veo a tí, mirándome de nuevo a los ojos. Cuando yo cierro los ojos, pienso en la noche que te fuiste, y sí, en lo cobarde que fuistes al dejarme escapar.
¿Puedo hacerte una pregunta?
¿Es que tu sabias algo de esto? Si lo sabías, déjame que te llame: mentiroso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario